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Cromado: ¿Qué es y qué tipos hay?

chrome plated

El cromado es una técnica que consiste es depositar Cromo en una pieza metálica mediante electrólisis para impedir la corrosión de esta.

¿Para qué se croma el acero?

El acero dulce en su estado natural, se oxida al contacto con el aire en poco tiempo, por lo que debemos protegerlo. Una de las técnicas es el cromado electrolítico, aunque existen muchas más como el zincado o el cobreado.

Por su característico acabo con efecto espejo, es muy utilizado en la automoción como decoración de partes que están a la vista, pero también en piezas que se pueden desgastar con el tiempo por rozamiento.

Tipos de cromados

Podemos catalogarlos en 2 tipos, según su dureza y según el acabado que necesitemos.

Acabado

Principalmente podemos diferenciar 3 tipos de acabados, el mate, el satinado y el brillante. Cada uno se utiliza normalmente para un tipos de piezas, por ejemplo, no es normal ver un pomo de una puerta con acabado brillante, se suele utilizar satinado o incluso el acabado mate.

Dureza

Cromo blando: con pocas micras de espesor para la decoración de piezas. Es muy duradero al paso del tiempo por lo que apenas necesita tratamientos de mantenimiento.

Cromo duro: Se utiliza en la industria para todas aquellas piezas que van a sufrir rozamientos por su elevada dureza, o temperaturas muy altas. Por eso es perfecto para la automoción ya que alarga la vida de muchos de sus componentes. Tiene como característica que puede corregir las cotas de una pieza que haya sufrido desgaste sin tener que fabricar una nueva.
Existen ciertos tratamientos previos del acero que no son compatibles con el cromo duro, como son el cementado o el nitrurado. Por eso es mejor que consultes a la empresa especializada antes de realizar ningún paso ya que puedes llevarte una pequeña sorpresa y tener que hacer otro tratamiento superficial distinto.

Procesos

Según la dureza que necesitemos, utilizaremos una forma u otra. Incluso según la forma de pieza quizás necesitemos otro tratamiento como por ejemplo el niquelado.

Como el cromado solo, tiene poco poder anticorrosivo, antes debemos aplicar un baño de cobre o de níquel para ayudar a proteger el metal.

Entonces es cuando se sumergen las piezas conectadas al polo negativo (ánodo), y plomo conectado al polo positivo (cátodo), en una solución de ácido crómico con ácido sulfúrico. Esto produce que las partículas de plomo se peguen en el metal a tratar. Este proceso no es como los demás de los que hablamos aquí ya que normalmente es el cátodo el que aporta el material para recubrir el metal.

Una vez terminado, se lavan para eliminar impurezas y restos químicos para que al manipularlos no nos afecte a la piel.

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